El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha expresado su preocupación por la situación sanitaria de la ciudad, a la que ha calificado como la más calamitosa de su historia. Esta afirmación se produjo tras una reunión con miembros de SOS Sanidad Pública, en la que se abordó el creciente problema de las listas de espera.
Caballero destacó el “imparable aumento” de las listas de espera para intervenciones quirúrgicas y atención especializada, subrayando la falta de recursos humanos necesarios para atender la demanda de la ciudadanía. A 30 de junio, un total de 88.285 pacientes del área de Vigo estaban a la espera de una intervención, atención especializada o pruebas diagnósticas.
Entre estos, 10.780 personas esperaban ser operadas, con una media de espera de 86 días. Además, 44.000 pacientes estaban pendientes de una consulta, con un tiempo medio de espera de 67 días, lo que representa un aumento significativo respecto a los 39.000 pacientes en espera registrados anteriormente. También, 33.642 personas aguardaban una prueba diagnóstica.
Caballero afirmó que estos datos indican que la situación actual es incluso peor que durante la pandemia. Criticó a la Xunta por culpar de la situación a la huelga de médicos, recordando que es la administración la que debe asumir la responsabilidad y no someter a los profesionales a una “presión insoportable”.
El alcalde también mencionó el reciente cierre de los centros de salud de Nicolás Peña y López Mora, así como la suspensión de la actividad pediátrica en varios centros, que han sido trasladados al Olimpia Valencia, que ya se encuentra saturado.
En conclusión, Caballero calificó la situación sanitaria de Vigo como la más “calamitosa” en su historia.