La actualización del Código Ictus en Asturias tiene como objetivo mejorar la coordinación asistencial especializada las 24 horas del día ante un accidente cerebrovascular. Este protocolo se basa en la rapidez de respuesta, la comunicación entre profesionales y la evaluación continua, con el fin de optimizar la atención a la ciudadanía.
La consejera de Salud, Concepción Saavedra, destacó estos aspectos durante una jornada organizada por la Sociedad Neurológica Asturiana, donde subrayó que el Código Ictus es un ejemplo de trabajo en red dentro del sistema sanitario. Este modelo integra los servicios de emergencias, la atención primaria y los hospitales, garantizando una respuesta homogénea y de calidad en situaciones críticas.
“No es un documento cerrado: es una red asistencial viva, que se activa, se evalúa y se adapta para que cualquier persona tenga una respuesta de calidad, segura y coordinada con independencia del lugar en el que sufra el accidente cerebrovascular”, afirmó Saavedra.
Los datos presentados por la consejera reflejan la consolidación de esta red, con 732 activaciones del Código Ictus en 2025, un aumento del 3,5% respecto a las 707 del año anterior. Esto implica una media superior a dos activaciones diarias. En cuanto al perfil de los afectados, el 53,83% fueron hombres y el 46,17% mujeres, siendo el 84,2% de los pacientes mayores de 60 años.
El tiempo promedio desde la activación del protocolo hasta la llegada al hospital fue de 53 minutos. De los pacientes trasladados, 669 (91,4%) fueron al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), mientras que 63 recibieron atención en el Hospital Universitario de Cabueñes.
La actualización del protocolo incluye la consolidación de la coordinación asistencial de ictus, disponible las 24 horas, que facilita la toma de decisiones clínicas y coordina el sistema de teleictus. Además, se han adaptado los procedimientos a los avances científicos recientes, incluyendo la valoración de tratamientos de trombectomía en pacientes seleccionados hasta 24 horas después del inicio de los síntomas.
La revisión también ha reforzado el papel de la comisión de seguimiento del Código Ictus, encargada de analizar indicadores, evaluar incidencias y promover mejoras para reducir tiempos de respuesta y optimizar los resultados asistenciales.