La Consejería de Medio Rural y Política Agraria de Asturias ha llevado a cabo el 12% del programa de control del lobo iniciado el 3 de septiembre. Hasta la fecha, se han abatido siete ejemplares, tres en el oriente y cuatro en el occidente de la región, además de uno hallado muerto en la zona occidental.
El consejero, Marcelino Marcos, presentó hoy en la Junta General un informe sobre el avance del programa, que tiene como objetivo extraer un total de 67 lobos hasta finales de 2024. Esta medida busca equilibrar la conservación de la especie con la protección de la ganadería extensiva y minimizar los daños en las explotaciones.
Marcos también anunció que se ha solicitado a los cotos de caza que sus guardas participen en el programa y que se han autorizado actuaciones de control en las reservas regionales. Para garantizar la ejecución de estas medidas, el Principado modificó el II Plan de Gestión del Lobo, adaptando la normativa a la situación actual tras la exclusión de los lobos del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre), de acuerdo con una sentencia del Tribunal Supremo de febrero.
Distribución de la población de lobos
Según los últimos estudios, el lobo ocupa el 83% del territorio asturiano, abarcando cerca de 8.300 kilómetros cuadrados y conectándose con poblaciones de comunidades vecinas. Actualmente, Asturias cuenta con 50 manadas identificadas, 46 de ellas reproductoras, y se está evaluando la existencia de cinco grupos adicionales.
La población estimada de lobos en la región oscila entre 412 y 460 ejemplares, con una tendencia creciente desde 2001, cuando se contabilizaban solo 22 manadas. En 2025, se registraron ataques a 3.893 cabezas de ganado, un aumento del 30% respecto a 2021, lo que ha generado indemnizaciones que alcanzaron los 1,9 millones de euros el año pasado.
Además, el consejero anunció la flexibilización de las medidas preventivas frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa, permitiendo la celebración de ferias y certámenes ganaderos con animales de Asturias hasta el 31 de diciembre, aunque se mantendrán ciertas limitaciones y un seguimiento sanitario durante 28 días.