El Archivo Histórico Municipal de Cáceres se une a la celebración del 300 aniversario de la construcción del Arco de la Estrella, inaugurado en 1726, con una exposición que incluye un documento clave sobre el conflicto entre el Ayuntamiento y el Obispado.
En aquel entonces, el consistorio propuso abrir un nuevo arco en la muralla, donde se encontraba la antigua “Puerta Nueva”, que resultaba demasiado estrecha para los carruajes del siglo XVIII. El arquitecto Manuel de Larra Churriguera fue el encargado de diseñar el nuevo arco, financiado por Bernardino de Carvajal Moctezuma, propietario del palacio de Moctezuma.
Sin embargo, el obispo de la diócesis de Coria, Sancho Antonio de Velunzas y Corcuera, se opuso al proyecto, argumentando que la antigua puerta era un espacio religioso que debía permanecer bajo su jurisdicción. El obispo denunció al Ayuntamiento por profanación y ordenó la paralización de las obras.
A pesar de la oposición, el corregidor de Cáceres, Antonio de Olmedilla y Henao, junto con los regidores, decidieron continuar con la construcción, alegando que el arco formaba parte de la muralla y era una vía pública. Esto llevó a la excomunión del corregidor y los regidores por parte del obispo y al inicio de un pleito que se prolongó hasta que ambas partes alcanzaron un acuerdo.
El acuerdo permitió la finalización del arco diseñado por Churriguera, y como compensación, se acordó integrar un templete barroco con una estatua de arenisca de Nuestra Señora de la Estrella en la cara interna del monumento, visible de manera destacada.