La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias se une un año más a la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que tiene lugar el 10 de octubre, con la campaña ‘Todo puede cambiar’. Esta iniciativa busca sensibilizar a la población sobre la importancia de la salud mental, reducir el estigma asociado y fomentar la petición de ayuda, destacando que la recuperación del bienestar mental es posible.
La Red de Salud Mental en Canarias cuenta actualmente con 756 profesionales en áreas como psiquiatría, psicología clínica, enfermería, terapia ocupacional y trabajo social, lo que representa un incremento del 5,8% respecto al año anterior. En 2025, se realizaron 345.755 consultas de atención especializada, atendiendo a 82.319 pacientes, lo que supone un aumento del 1,7% en el número de consultas.
Entre las recomendaciones que se ofrecen a la población se incluyen salir de casa, mejorar el sueño, recuperar rutinas y pedir ayuda cuando sea necesario, acciones que pueden ser pasos importantes hacia la recuperación.
Recursos en salud mental en Canarias
El Servicio Canario de la Salud ha reforzado su red asistencial en salud mental, aumentando los recursos destinados a la atención infanto-juvenil, la hospitalización domiciliaria y los trastornos de la conducta alimentaria. En los últimos tres años, se han activado varios recursos, incluyendo nuevas unidades de salud mental infantojuvenil en Gran Canaria y Tenerife, así como unidades de atención domiciliaria para menores.
Además, se han implementado programas específicos para la atención de mujeres con trastornos mentales durante el embarazo y el puerperio, así como un programa de prevención del suicidio en el ámbito educativo.
Prioridad en salud pública
La salud mental se ha consolidado como una de las principales prioridades de salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas en el mundo viven con algún trastorno mental, siendo la ansiedad y la depresión las afecciones más comunes. La OMS también advierte que la respuesta de los sistemas sanitarios sigue siendo insuficiente, reclamando una mayor inversión en atención comunitaria y centrada en las personas.