La Cámara de Comercio de Cantabria ha presentado un diagnóstico del sector comercial de la región durante la sesión constitutiva del Consejo Cántabro de Comercio, celebrada en el Espacio Bisalia del Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (PCTCAN) y presidida por el consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti.
El informe, elaborado por la Cámara con financiación del Gobierno de Cantabria, ofrece una radiografía de la situación actual del comercio, su contribución a la economía regional, los cambios experimentados en la última década y los principales desafíos que condicionarán su futuro.
David Ramos, responsable del Área de Creación de Empresas y Comercio Minorista de la Cámara, presentó las conclusiones del estudio ante representantes de administraciones públicas, organizaciones empresariales, asociaciones de comerciantes, consumidores y agentes sociales que integran el nuevo órgano consultivo.
El diagnóstico confirma la importancia estratégica del comercio para la economía de Cantabria, representando el 20,42 % del Producto Interior Bruto (PIB) regional y concentrando el 18,73 % del tejido empresarial. En términos de empleo, el comercio minorista cuenta con 27.218 trabajadores por cuenta ajena y 8.181 autónomos, lo que equivale a más de 35.000 afiliados a la Seguridad Social, representando el 15,54 % del total regional.
El informe también destaca que por cada 100 euros de actividad comercial se generan otros 110 euros en la economía, y que cada 100 empleos directos contribuyen a crear 68 puestos de trabajo indirectos.
Menos establecimientos, mayor volumen de negocio
Entre 2015 y 2025, el número de establecimientos comerciales en Cantabria ha disminuido un 10,2 %, pasando de 8.000 a 7.184. Sin embargo, esta reducción ha coincidido con un incremento del 49,1 % en la cifra de negocios del sector. Además, la actividad comercial en Cantabria ha superado la media nacional en los últimos años, con una diferencia de hasta 7,1 puntos porcentuales en 2025.
El comercio de proximidad y sus valores
El diagnóstico también analiza la relación de los consumidores cántabros con el comercio local. Según el estudio, el 68,9 % de los cántabros compra habitualmente en establecimientos de proximidad, mientras que solo un 2 % afirma no hacerlo nunca. La cercanía, la confianza y el apoyo a la economía local son valores clave para los consumidores.
En Cantabria hay aproximadamente 15 establecimientos por cada 1.000 habitantes, con una actividad especialmente relevante en municipios como Santander, Camargo, Castro Urdiales y Torrelavega. El informe destaca la contribución del comercio de proximidad a la dinamización de los municipios y la cohesión territorial.
Desafíos para el futuro del comercio
El estudio identifica varios retos para la competitividad y sostenibilidad del sector, como el relevo generacional, la adaptación a nuevos hábitos de consumo y la digitalización. Más del 40 % del comercio de la región está en manos de personas mayores de 55 años, y más del 60 % de estos autónomos prevé abandonar su actividad en los próximos años.
«Detrás de cada cierre por falta de relevo no desaparece únicamente un negocio, desaparece experiencia, conocimiento, empleo, actividad económica y, en muchos casos, un servicio esencial para el municipio donde se ubica», ha subrayado el consejero Arasti.
El programa Relevo Cantabria busca conectar a comerciantes interesados en transmitir sus negocios con emprendedores que desean dar continuidad a proyectos viables. Arasti también ha señalado la importancia de incorporar la inteligencia artificial y la digitalización en los pequeños negocios, así como simplificar la administración para facilitar la actividad de autónomos y empresas.
Creación del Consejo Cántabro de Comercio
La presentación del diagnóstico se realizó en el marco de la constitución del Consejo Cántabro de Comercio, un órgano de participación y asesoramiento presidido por Eduardo Arasti e integrado por 32 miembros, incluyendo representantes de ayuntamientos, cámaras de comercio, organizaciones sindicales y diversas consejerías del Gobierno regional.
Durante la sesión, también se presentaron las principales líneas de trabajo que la Dirección General prevé desarrollar en los próximos meses, destacando la necesidad de colaboración para analizar la evolución del comercio y formular propuestas que favorezcan su competitividad y modernización.