El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, ha celebrado una reunión con representantes de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha y la Asociación Provincial de Apicultores de Albacete (ASAPA). El encuentro tuvo lugar en Toledo y tuvo como objetivo evaluar la situación del sector apícola tras un año complicado en términos productivos y económicos.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, presidió la reunión, acompañado por el director general de Agricultura y Ganadería, Jesús Fernández, y la directora general de Producción Agroalimentaria, Elena Escobar. Por parte del sector apícola, participaron el presidente de ASAPA, Ricardo Ortega, el vicepresidente, Arsenio Serrano, y el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo.
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue el inicio de las actuaciones para establecer las bases de la futura Interprofesional de la Miel y del Sector Apícola de Castilla-La Mancha. Desde la Consejería se considera esta herramienta esencial para estructurar la cadena de valor, proporcionar estabilidad al sector, reforzar la trazabilidad y la defensa del producto local, así como potenciar su promoción comercial.
Además, el consejero recogió las principales peticiones de los apicultores, entre las que destaca la solicitud de que Castilla-La Mancha lidere la incorporación de una ayuda acoplada a la apicultura en la nueva Política Agraria Común (PAC), garantizando un respaldo financiero estable para esta actividad, que es fundamental tanto por su peso económico como por su valor medioambiental en los ecosistemas rurales.
La Consejería también tomó nota de la petición sectorial para incluir a los profesionales apícolas en los esquemas de apoyo directo al consumo de gasóleo, una demanda histórica del colectivo, dada la necesidad de carburante para la trashumancia y el cuidado de los colmenares.
Finalmente, se ratificó la intención de seguir impulsando líneas de ayuda para la modernización y ampliación de inversiones en los colmenares, evaluando la revisión de los módulos económicos para adaptarlos a la realidad actual de los costes de producción.