El vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, ha expresado su satisfacción tras la decisión del Parlamento Europeo de no reintroducir el etiquetado del vino como producto nocivo. Esta decisión se enmarca en la actualización de la estrategia de política sobre el alcohol del Parlamento, que se celebró en Bruselas durante el 173º pleno del Comité Europeo de las Regiones.
Caballero destacó que esta medida es fundamental para la región, ya que Castilla-La Mancha es la principal productora de vino de España, con aproximadamente 500 bodegas y cooperativas que generan empleo para 80.000 profesionales. Además, el impacto económico del sector vitivinícola en la comunidad autónoma ronda los 2.000 millones de euros.
El vicepresidente subrayó que el vino, consumido con moderación, puede tener efectos positivos en la dieta mediterránea, y celebró que se hayan descartado propuestas para incluir advertencias severas en las etiquetas de las botellas. “Con esta decisión quedan descartadas las propuestas para incluir advertencias severas en las botellas de vino”, afirmó.
En cuanto a la exportación, Caballero mencionó que hasta julio de este año, la facturación alcanzó ya los 440 millones de euros. Además, el vicepresidente se mostró preocupado por la propuesta del Gobierno de Irlanda de reducir el marco financiero plurianual de la Unión Europea en un 8%, advirtiendo que esto podría afectar negativamente a la Política Agraria Común y a las políticas de cohesión.
Caballero concluyó afirmando que Castilla-La Mancha no aceptará ninguna reducción del presupuesto que impacte en estas políticas, defendiendo la necesidad de un presupuesto europeo más robusto para mejorar la vida de los ciudadanos en las regiones y municipios europeos.