El Gobierno de Castilla-La Mancha ha alcanzado un acuerdo con las organizaciones agrarias para establecer una franja de seguridad de diez metros sin cultivar en las parcelas perimetrales a las zonas forestales. Esta medida, anunciada por el vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, busca prevenir restricciones en la cosecha durante la época de incendios.
El acuerdo, fruto de una reunión con representantes de UPA y ASAJA, también incluye la ampliación de la superficie a partir de la cual se aplicarán restricciones de 400 metros en épocas de riesgo alto y extremo, aumentando el umbral de cinco a 20 hectáreas. Esto significa que el 50% de la superficie estará libre de restricciones.
Martínez Guijarro destacó que estas medidas son un ejemplo de la voluntad del Gobierno regional de buscar soluciones consensuadas ante las dificultades que presenta la compatibilidad entre la actividad agrícola y la prevención de incendios forestales. Además, subrayó la importancia de trasladar este acuerdo a la normativa que regula las campañas de extinción de incendios.
Durante su visita a la Cooperativa vitivinícola San Isidro Labrador en Las Pedroñeras, el vicepresidente primero también resaltó el impulso que ha dado la cooperativa a su actividad productiva mediante la incorporación de nueva maquinaria, financiada con fondos europeos. Esta mejora ha permitido reducir el consumo de electricidad a la mitad y aumentar la calidad del producto final.
Martínez Guijarro valoró el papel de los Grupos de Desarrollo Rural, como ADI Záncara, en la movilización de fondos que generan empleo y actividad económica en el territorio. Desde 2014 hasta 2022, se han tramitado más de 6.000 expedientes que han supuesto una inversión superior a los 520 millones de euros, creando 12.000 puestos de trabajo en zonas rurales.