El Gobierno de Castilla-La Mancha ha modificado el decreto que regula el Programa Reto-D, destinado a estudiantes de Formación Profesional (FP) y universitarios de zonas despobladas. En la última reunión del Ejecutivo regional, se aprobaron nuevos criterios para las subvenciones y contratos-programa de formación.
La consejera Portavoz, Esther Padilla, explicó que esta iniciativa, que se lanzó hace dos años, incluye cambios en la definición de los centros que pueden beneficiarse de las ayudas. Las subvenciones se destinarán a estudios en centros sostenidos con fondos públicos de la región, tanto públicos como privados concertados.
En cuanto a los criterios de renta, la modificación no altera las ayudas, pero aclara cómo se calcularán, especificando el ejercicio fiscal que se tomará en cuenta. Este será el último ejercicio fiscal cuyo plazo de presentación de declaraciones del IRPF haya finalizado antes de la publicación de la resolución anual de las ayudas, y se utilizará el IPREM anual de doce mensualidades como referencia.
El programa Reto-D ofrece ayudas de hasta 12.000 euros para universitarios y 6.000 euros para alumnos de FP, destinadas a cubrir los costes de desplazamiento para estudiar. La cuantía se determina según la renta per cápita de la unidad familiar.
El contrato-programa se desarrollará en dos fases. Durante la primera, los beneficiarios deberán finalizar sus estudios y mantener la residencia de su unidad familiar en una zona despoblada. Posteriormente, deberán cumplir uno de dos compromisos durante al menos tres años: residir en una de estas zonas o desarrollar un proyecto económico en ellas.
Además, se ha aprobado la creación del Máster Interuniversitario en Gestión Administrativa por la Universidad de Castilla-La Mancha, que permitirá a los titulados ejercer como Gestores Administrativos en España. Este máster, que comenzará el próximo curso, se impartirá de forma virtual y ofrecerá 125 plazas, de las cuales 100 serán para la UCLM y 25 para la Universidad de Alcalá.