El Gobierno de Castilla-La Mancha ha compartido su planificación y medidas de prevención para aumentar la resiliencia de las dehesas de Quercus en una jornada técnica que reunió a entidades de España, Francia y Portugal. La directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, representó al Ejecutivo autonómico en el evento titulado “La gestión forestal adaptativa como herramienta para aumentar la resiliencia de los bosques del espacio SUDOE”.
Durante su intervención, Jara explicó que la comunidad está desarrollando un Plan de acción que incluye una actuación piloto destinada a la prevención, gestión y restauración de las dehesas afectadas por la seca, una enfermedad destructiva del suelo. “Nuestro objetivo es contar con una herramienta técnica regional que aborde la seca desde una perspectiva integral”, destacó.
La actuación piloto se está llevando a cabo en tres fincas de Lagartera y Velada, en la provincia de Toledo, donde se aplican medidas de la Estrategia Forestal Transnacional para mejorar la resiliencia del ecosistema frente al cambio climático y otras perturbaciones.
Estas iniciativas se enmarcan dentro del proyecto europeo ‘Social Forest’, que busca contribuir a la adaptación climática de los ecosistemas forestales en diversas regiones de España, Francia y Portugal. Jara subrayó que el proyecto, que tiene una duración de tres años y un presupuesto de 1,9 millones de euros, combina cooperación, innovación y gestión forestal para potenciar el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales.