Castilla-La Mancha se ha consolidado como la segunda comunidad autónoma que más ha reducido el peso de su deuda pública en relación con su producto interior bruto (PIB) en el último año. Según los datos publicados por el Banco de España, correspondientes al segundo trimestre de 2026, la región ha pasado de 29,3 puntos porcentuales a 28,1.
Esta reducción de 1,2 puntos es superada únicamente por Navarra, que tiene un régimen foral de financiación. En comparación, la media de reducción del peso de la deuda en el conjunto de las comunidades autónomas del país ha sido de solo 0,5 puntos en el mismo periodo.
Desde que Emiliano García-Page asumió la presidencia, Castilla-La Mancha se ha mantenido como la tercera región con mayor reducción en este indicador, disminuyendo del 35,3% en junio de 2015 al 28,1% en junio de 2026, lo que representa una reducción total de 7,2 puntos, 3,4 más que la media nacional.
El Ejecutivo castellanomanchego ha logrado mantener unas finanzas públicas saneadas, al mismo tiempo que se compromete a no escatimar recursos para atender a los colectivos más vulnerables y fomentar la actividad económica en la comunidad.