El Departamento de Salud de Cataluña ha puesto en marcha el Organismo de Acceso a los Datos de Salud para el Uso Secundario (ODAS), una iniciativa que busca facilitar el acceso seguro a datos de salud para la investigación y la innovación. Este nuevo organismo, que será gestionado por la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS), se enmarca dentro del reglamento del Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EEDS).
Durante un acto público, la consejera de Salud, Olga Pané, destacó que con la implementación del ODAS, Cataluña refuerza su compromiso con la investigación y la innovación, asegurando altos estándares de seguridad y privacidad de los datos. El EEDS establece directrices sobre el uso secundario de los datos de salud, diferenciando entre el uso primario, destinado a la asistencia sanitaria, y el uso secundario, que permite la reutilización de datos para fines de investigación y políticas de salud.
Desde su creación en 2017, el Programa para la Analítica de Datos para la Investigación y la Innovación en Salud (PADRIS) ha gestionado 700 solicitudes de datos y ha firmado 115 acuerdos con 180 entidades. Con la nueva normativa, el acceso a datos de salud se amplía a toda la Unión Europea, permitiendo que los centros de investigación catalanes soliciten datos de otros estados miembros.
Antoni Plasència, director general de Investigación e Innovación en Salud, afirmó que el ODAS democratiza el acceso a los datos, lo que acelerará los resultados de la investigación y mejorará la colaboración con el sistema de salud. La normativa europea obliga a los estados miembros a crear organismos de acceso a datos para su uso secundario, y el AQuAS será el encargado de gestionar esta iniciativa en Cataluña.
El ODAS garantizará que los datos tratados sean anonimizados y se gestionarán en un entorno seguro. Los investigadores podrán consultar un catálogo de datos y solicitar acceso a aquellos que necesiten para sus proyectos. Además, se publicarán los resultados de las investigaciones y la relación de solicitudes aprobadas y denegadas, promoviendo así la transparencia.
Este proyecto cuenta con financiación de los fondos Next Generation y fondos propios del AQuAS, que ha trabajado en el desarrollo del ODAS durante los últimos dos años. La creación de una comunidad de práctica también está prevista para fomentar la colaboración entre profesionales del sector.