El consejero de Fomento y Movilidad de Andalucía, Mario Muñoz-Atanet, y el alcalde de Córdoba, José María Bellido, han anunciado que a partir de noviembre se desviará el tráfico que actualmente circula por la Ronda de Poniente (A-3050) hacia un ramal, como parte de las obras de la primera fase de la Ronda Norte de Córdoba.
Esta reordenación del tráfico, coordinada entre la Consejería de Fomento y el Ayuntamiento, permitirá continuar con los trabajos de esta infraestructura, que comenzaron a finales de 2025 y tienen un coste estimado de 30 millones de euros.
Los 350 metros comprendidos entre las glorietas María de Maeztu y de Turruñuelos se transformarán, pasando de dos calzadas por sentido a un único carril por sentido. Para mitigar el impacto en el tráfico, se ha construido un ramal que facilitará la circulación de vehículos. Además, los peatones tendrán garantizada la conexión norte-sur gracias al cruce de la Ronda de Poniente, ubicado al este de la glorieta María de Maeztu.
La magnitud de esta obra, que mejorará la movilidad en la ciudad, ha requerido una planificación exhaustiva. Desde este verano, la Consejería y el Ayuntamiento han trabajado en la reordenación del tráfico. Tanto Muñoz-Atanet como Bellido han recomendado evitar el uso de esta carretera una vez inicien los trabajos, optando por vías alternativas siempre que sea posible.
En la reunión también participaron el delegado del Gobierno de la Junta en Córdoba, Adolfo Molina; el director general de Carreteras, Emilio Asensio; la delegada territorial de Fomento en Córdoba, Carmen Granados; y el teniente de alcalde de Movilidad del Ayuntamiento, Bernardo Jordano.