El Ministerio de Agricultura ha informado sobre la detección de un nuevo foco secundario de brucelosis bovina en una explotación de Alburquerque, Badajoz, el pasado 8 de octubre. Esta granja, dedicada a la reproducción de bovinos para carne, cuenta con un censo de 468 animales y se encuentra en el radio de 10 kilómetros alrededor de un foco primario ya conocido.
En un primer chequeo serológico realizado el 27 de julio, todos los animales resultaron negativos. Sin embargo, en el segundo control, llevado a cabo el 30 de septiembre, el Laboratorio Regional de Badajoz confirmó tres positivos mediante rosa de bengala y fijación de complemento.
Ante esta situación, los servicios veterinarios oficiales han ordenado la inmovilización y el vaciado sanitario de la explotación, además de llevar a cabo una encuesta epidemiológica, limpieza y desinfección, gestión del estiércol y control de movimientos, siguiendo el Programa Nacional de Vigilancia y Control de Brucelosis Bovina y el Reglamento Delegado (UE) 2020/689.
Se mantiene activa una zona de vigilancia en un radio de 10 kilómetros, donde se restringen los movimientos de bovinos y productos que puedan transmitir la bacteria, así como la realización de pruebas e inspecciones. Hasta el momento, esta es la única explotación positiva detectada en la zona, aunque se han comunicado un foco primario y cuatro secundarios. Además, se ha descartado la enfermedad en otra granja de Alburquerque con 200 animales, que queda bajo vigilancia intensificada.
La brucelosis bovina es una zoonosis clasificada como enfermedad de categoría B en la Unión Europea. Desde 2022, España tiene el estatus de país libre de esta enfermedad, que puede causar abortos, retención de placenta y problemas reproductivos en los animales. La transmisión puede ocurrir por contacto directo, vía materna y a través de fómites, especialmente restos de abortos y placenta.
El Ministerio de Agricultura ha instado a extremar las medidas de bioseguridad en las explotaciones ganaderas y en el transporte, y recuerda la importancia de comunicar cualquier sospecha a los servicios veterinarios de la comunidad autónoma.