El consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, ha expresado hoy la posición del Gobierno de Asturias sobre el futuro de la Política Agraria Común (PAC) 2028-2034, defendiendo un modelo que combine competitividad, sostenibilidad y cohesión territorial, teniendo en cuenta las características de las regiones atlánticas y de montaña.
Durante la reunión de la Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural, celebrada en Madrid, Marcos ha señalado que la agricultura, la ganadería y la actividad forestal desempeñan una función prioritaria para la economía y el mantenimiento de la población, así como para la conservación del paisaje y la prevención de incendios.
“No habrá sostenibilidad ambiental si previamente no garantizamos el mantenimiento de la actividad agraria efectiva”, ha alertado.
El Gobierno de Asturias sostiene que las ayudas deben destinarse a quienes producen, asumen riesgos empresariales y generan empleo, con atención prioritaria para las explotaciones familiares, profesionales y de montaña, que enfrentan mayores costes estructurales y desempeñan una labor estratégica en el territorio.
Asimismo, el Principado considera imprescindible mantener criterios agroclimáticos y territoriales en la distribución de las ayudas, rechazando modelos uniformes que no contemplen las singularidades de la montaña y de la cornisa cantábrica. Marcos ha subrayado que:
“La futura PAC debe valorar la actividad económica real de las explotaciones, el empleo y los costes laborales y no establecer sistemas vinculados exclusivamente a la superficie”.
El relevo generacional es otra de las prioridades para el Principado, que defiende una estrategia integral que facilite el acceso a la tierra, la financiación, la vivienda, la formación y el acompañamiento empresarial para jóvenes y mujeres.
En relación con el cambio climático, el consejero ha incidido en la importancia de la gestión activa del territorio, reconociendo la relevancia de la ganadería extensiva, los pastos permanentes, las razas autóctonas y la gestión forestal.
El Principado reclama una PAC con suficientes fondos, verdaderamente común, que permita la participación efectiva de las comunidades autónomas y una adecuada territorialización de las medidas.
Ayudas ante el estrés hídrico
Marcos ha trasladado la preocupación de Asturias y de otras comunidades de la cornisa cantábrica y Navarra por el impacto de la falta de lluvia y las altas temperaturas sobre el sector agrario y ganadero. La reducción de pastos ha obligado a numerosas explotaciones a adquirir alimentación animal que habitualmente producen por sí mismas.
En este sentido, ha reclamado al ministerio medidas urgentes para las ganaderías afectadas, incluyendo:
- Ayudas extraordinarias.
- Un fondo de reserva para crisis climáticas.
- Mantenimiento del alivio de costes.
- Actuaciones destinadas a sostener la demanda de productos de los sectores afectados.
El Principado destinará recursos propios para afrontar las consecuencias de esta situación, incrementando los fondos destinados a complementar la aportación de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa) y tramitando ayudas excepcionales para las explotaciones.
Sector pesquero
En relación con la pesca, el Gobierno de Asturias reclama que la futura política comunitaria mantenga recursos suficientes para responder a las necesidades específicas del sector y de las comunidades costeras. Marcos ha instado a que el próximo marco financiero plurianual de la Unión Europea (UE) incluya una asignación pesquera claramente identificable y con trazabilidad presupuestaria propia.
Asimismo, ha demandado la participación efectiva de las comunidades en el diseño, ejecución y seguimiento de los futuros planes regionales, así como mecanismos estables de coordinación con el Estado.
El consejero ha requerido también inversiones en la modernización de la flota para mejorar la seguridad y habitabilidad de las embarcaciones, la eficiencia energética, la digitalización y la conservación de las capturas.
Marcos ha subrayado que:
“La sostenibilidad debe contemplar sus dimensiones ambiental, económica y social. Las decisiones de gestión deben apoyarse en la mejor evidencia científica disponible”.
El Principado también aspira a mantener y reforzar los grupos de acción local pesquera, reclamando una simplificación efectiva de los procedimientos administrativos para pescadores, cofradías y pequeñas empresas.
Finalmente, ha solicitado un papel relevante para la acuicultura en la futura política europea, con autorizaciones más ágiles y apoyo a proyectos innovadores relacionados con la bioeconomía azul y la economía circular.