En el XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado que la vivienda representa "el gran fracaso de este Gobierno" y debe convertirse en un éxito para el siguiente. Durante su intervención, Feijóo abogó por la construcción de 200.000 viviendas anuales, la reducción de impuestos y la eliminación de burocracia como medidas para mejorar el acceso a la vivienda.
El líder popular también criticó la paralización durante dos años de la Ley Antiokupación y la Ley del Suelo, ambas aprobadas por el Senado. "Cuando un presidente del Gobierno lleva ocho años es muy difícil echar la culpa a los demás de lo que no ha hecho", afirmó.
Feijóo destacó la "oportunidad de decidir el futuro de España" que se presenta con las elecciones del 29 de noviembre, a la vez que advirtió sobre el "nivel de deterioro" de las infraestructuras españolas. "Si usted mira quién estuvo y quién está en el Ministerio de Fomento, igual lo entiende", añadió, refiriéndose a la necesidad de contar con talento y decencia en el ministerio más inversor.
El presidente del PP también se refirió a la convocatoria de elecciones por parte de Sánchez, sugiriendo que este tiene "mucho miedo a lo que podamos saber de los sumarios abiertos". Aseguró que el actual presidente del Gobierno "va a utilizar el miedo para tensionar, dividir y crispar a la sociedad".
"Pretendo que España vuelva a reencontrarse consigo misma, volvamos a firmar el contrato social y miremos hacia adelante", afirmó Feijóo, quien también defendió un plan de competitividad para mejorar la productividad del país y la necesidad de recuperar la confianza en los ciudadanos.
El líder popular recordó los altos índices de pobreza y pobreza infantil en España, a pesar de que la deuda pública y la recaudación están en máximos. Criticó la falta de aprobación de presupuestos en esta legislatura, señalando que el Gobierno se ha gastado más de un billón de euros sin autorización.
Feijóo también cuestionó la política exterior de Sánchez, mencionando la ruptura de relaciones con Argentina y el conflicto con Italia respecto a la frontera de Ceuta. "La política exterior española tiene que ser una política prooccidental, proeuropea y que juegue como rótula entre la Unión Europea e Hispanoamérica", concluyó.