El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reivindicado esta mañana en Toledo una "sostenibilidad recíproca" para evitar que las grandes concentraciones de población se realicen a costa de los núcleos rurales. Esta declaración se produjo en el marco del debate titulado "Derecho a quedarse: Europa por las zonas rurales", en el que se discutió la situación de las áreas menos pobladas.
García-Page destacó que, aunque es más eficiente concentrar servicios en zonas con alta densidad de población, este modelo ha generado un problema de sostenibilidad inversa. "Lo que se está convirtiendo en insostenible es este modelo de concentración de población a costa del despoblamiento de amplias zonas del territorio", afirmó.
El presidente autonómico subrayó que las administraciones de territorios extensos y poco poblados deben garantizar servicios fundamentales como sanidad y educación, y advirtió que el costo de mantener estos servicios para una población reducida es más elevado que el de implementar una estrategia que promueva un equilibrio territorial.
García-Page también hizo hincapié en que la migración hacia núcleos urbanos ha alcanzado un punto crítico, lo que ha llevado a que la factura global que paga la sociedad sea insostenible. Por ello, instó a fomentar un equilibrio territorial que mejore la eficiencia en la prestación de servicios públicos.
En este contexto, el presidente destacó la Ley de medidas económicas, sociales y tributarias contra la Despoblación y para el desarrollo del medio rural de Castilla-La Mancha, que busca favorecer el derecho a permanecer en el lugar de residencia y atraer nuevos residentes a la región.