Un equipo de investigación de la Universidad de Málaga ha diseñado un innovador algoritmo de gestión energética que permite a edificios inteligentes y comunidades energéticas optimizar su consumo y almacenamiento de electricidad. Esta herramienta, que organiza la gestión energética con un día de antelación, busca integrar fuentes renovables y reducir costes en el consumo eléctrico.
En las viviendas tradicionales, el momento de uso de la electricidad puede influir en el coste, ya que hay horas en las que la energía es más cara. El nuevo algoritmo permite anticipar cuándo es más conveniente consumir, almacenar, comprar o vender electricidad, mejorando así la eficiencia energética.
El sistema se basa en una organización integral en tres niveles: edificios inteligentes equipados con sensores y sistemas de control, comunidades energéticas que agrupan varios edificios, y la red de distribución que lleva la electricidad a los puntos de consumo. Esta estructura permite una gestión más coordinada y eficiente de los recursos energéticos.
Las simulaciones realizadas han mostrado que la combinación de energía fotovoltaica puede reducir los costes operativos de los edificios en un 29%, y al incluir otros parámetros como la climatización, el ahorro puede alcanzar hasta el 45,65%. Además, el uso de vehículos eléctricos como apoyo energético puede aportar una reducción adicional del 8,59%.
El algoritmo está diseñado para ser utilizado por gestores de edificios, responsables de comunidades energéticas y operadores de redes de distribución, facilitando la programación del consumo eléctrico y la coordinación entre diferentes actores para aprovechar los recursos disponibles.
El modelo también incorpora gestión del riesgo, teniendo en cuenta posibles desviaciones en la demanda y en la producción de energía renovable. Según Sebastián Martín, investigador de la UMA, "es importante planificar teniendo en cuenta esa variabilidad".
Los próximos pasos del grupo de investigación se centran en incorporar nuevos elementos, como sistemas de hidrógeno y técnicas de inteligencia artificial, para seguir avanzando en la gestión energética. La propuesta busca no solo consumir menos energía, sino hacerlo de manera más eficiente, adaptándose a un futuro donde la energía renovable y la gestión inteligente sean fundamentales.