La secretaria de Organización de IU Asturias y jefa de gabinete de la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, María Miranda, ha afirmado que Izquierda Unida estará "siempre del lado de las trabajadoras y los trabajadores y de la mano de las Comisiones Obreras para lo que necesiten" en la fábrica de armas de Trubia, Santa Bárbara Sistemas.
Miranda realizó estas declaraciones tras una reunión mantenida hoy con el alcalde de Grau, José Luis Trabanco, el portavoz de Convocatoria por Oviedo, Gaspar Llamazares, y el responsable de industria de IU Asturias, José Benito García Proenza, junto a representantes de CCOO en el comité de empresa y el secretario general de CCOO de Industria de Asturias, Ignacio Requena.
El secretario general de CCOO en la fábrica de Trubia, Joaquín García Puga, denunció que el programa del Vehículo de Apoyo de Cadenas (VAC), aprobado en enero, aún no ha tenido "un arranque real". Advirtió que, si no se inicia pronto, se podría entrar en una fase crítica que pondría en riesgo los puestos de trabajo.
García Puga subrayó que la convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre aumenta la incertidumbre: "la incertidumbre, si ahora es grande, crece exponencialmente". Detalló que la primera fase del programa contempla la fabricación de 200 vehículos, lo que generaría carga de trabajo para unos cinco años, aunque lo más preocupante son los primeros meses, ya que la caída de los gobiernos de Letonia y Lituania podría dejar al taller de soldadura con una carga de trabajo "prácticamente a cero" en unos nueve meses.
"Esto claramente pone en riesgo que se puedan dar medidas traumáticas por parte de la empresa", advirtió García Puga, quien concluyó: "Necesitamos que ese programa arranque ya". Además, añadió que "es una cuestión de voluntad política el dar el pistoletazo de salida para que en Trubia podamos empezar a fabricar vehículos ya".
Miranda también mencionó que Llamazares y Trabanco han puesto a disposición las instituciones locales y municipales, dado que ambos concejos "tienen un fuerte arraigo" con la fábrica y los trabajadores de Trubia.