La Fira de Sant Ermengol de la Seu d'Urgell acoge estos días a 47 formatgeries artesanales, consolidándose como uno de los eventos más importantes del Pirineo. En esta edición, participan 32 queserías catalanas, 9 vascas, 3 francesas y 3 aragonesas.
Además de la oferta de quesos, la feria cuenta con 10 bodegas que ofrecen bebidas para maridar, así como una cooperativa de productores de manzana ecológica de montaña y cerveza artesana.
La feria no se limita a la muestra de quesos, ya que también incluye productos de proximidad y artesanía. A lo largo de la plaza Catalunya, la plaza de las Monges, la calle de Sant Ot, la calle de Pau Claris y la calle de Pasqual Ingla, se pueden encontrar 74 paradas de artesanía con productos elaborados de manera artesanal y exclusiva.
En la calle Fra Andreu Capella y en la calle Mayor, hay más de 65 paradas dedicadas a la alimentación, que incluyen tanto productos artesanales como alimentación general. En la plaza Catalunya, se presentan 10 productores de proximidad y ecológicos, ofreciendo embutidos, mermeladas, aceites, ginebra y jarabe de abeto.
Durante la inauguración, el alcalde de la Seu d'Urgell, Joan Barrera, destacó la importancia del Pirineo y la necesidad de desarrollar su potencial. “El Pirineo no pide privilegios. Pide poder desarrollar todo su potencial. Y para conseguirlo necesitamos el compromiso de todas las administraciones, comenzando por la Generalitat de Catalunya”, afirmó Barrera. También subrayó la importancia de retener el talento joven y de crear un tejido económico que permita el crecimiento de la comarca, asegurando que “nuestros jóvenes puedan encontrar oportunidades profesionales sin tener que marcharse”.