La 43ª Semana Nacional de Zarzuela continuó su andadura en La Solana con la representación de Gigantes y cabezudos, una de las obras más emblemáticas del repertorio lírico español. La función de tarde registró un lleno absoluto, mientras que la sesión nocturna también tuvo una buena afluencia de público.
La compañía Materlírica España ofreció una versión cuidada de esta zarzuela, ambientada en la Zaragoza de finales del siglo XIX y con la guerra de Cuba como telón de fondo. La partitura del maestro Fernández Caballero fue elogiada por sus momentos corales de gran profundidad.
Bajo la dirección musical de Pablo Gutiérrez y la dirección escénica de María José Molina, el montaje se benefició de la participación de artistas locales, lo que aportó un atractivo adicional a la representación. La soprano Petri Casado debutó en el papel de ‘Pilar’, logrando transmitir la inquietud y esperanza de su personaje, mientras que José Manuel León destacó como ‘Jesús’ en uno de los momentos más emotivos de la obra.
El reparto también incluyó a Carmela Cuevas como ‘Antonia’, Jesús Cordón como ‘Timoteo’, y otros actores locales que adaptaron sus interpretaciones al deje aragonés. Las voces femeninas brillaron en el popular Si las mujeres mandasen, mientras que el Coro de Repatriados evocó el lamento de quienes regresaban de la guerra, recibiendo una ovación prolongada del público.
La orquesta de Materlírica acompañó la función, mientras que el Ballet de Mary Carmen Sereno aportó color y movimiento con una jota bien ejecutada. Además, se implementaron medidas para facilitar el seguimiento de la obra a personas con distintas necesidades de comunicación, incluyendo interpretación en lengua de signos y subtítulos.
Con Gigantes y cabezudos, la Semana Nacional de Zarzuela reafirma la capacidad de convocatoria de la lírica en La Solana y el valor de la colaboración entre compañías profesionales y artistas locales.