La Unidad de Atención a Personas Trans de Castilla-La Mancha, que gestiona la Gerencia del Área Integrada de Cuenca, se ha posicionado como un referente para la formación de especialistas en Endocrinología en la región. Este centro, que ofrece cerca de 900 consultas anuales, ha visto un aumento en sus servicios desde la inauguración de la Unidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora en el Hospital Universitario de Cuenca en marzo.
Rocío Iniesta Pacheco, residente de tercer año de Endocrinología en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, ha elegido esta unidad para realizar una rotación adaptativa. Según explica, su hospital de origen no le ofrecía la misma intensidad en la formación relacionada con la atención a personas trans. “Era una parte importante de mi formación que, al final, en mi hospital no veía tanto y por ello decidí una rotación adaptativa aquí para aprender más sobre el tema”, señala.
La elección de Cuenca se debe a su carácter regional, ya que atiende a pacientes de diferentes puntos de Castilla-La Mancha. Esto le brinda a la residente la oportunidad de conocer de primera mano una atención especializada que se ha convertido en un referente en la comunidad autónoma.
Durante sus primeros días en la unidad, Rocío ha destacado la acogida recibida por los profesionales y las oportunidades de aprendizaje que le está brindando su estancia. Considera que adquirir conocimientos específicos sobre la atención a personas trans es fundamental para la formación de los endocrinólogos. Además, resalta que la unidad sigue evolucionando y ampliando sus prestaciones y circuitos asistenciales.
Para la Gerencia del Área Integrada de Cuenca, contar con profesionales en formación refuerza la labor docente y contribuye a la formación de nuevos especialistas en un ámbito asistencial que demanda profesionales preparados y actualizados.