La Unidad de Investigación Traslacional (UIT) de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real está llevando a cabo un proyecto que compara la eficacia de diversas terapias para el tratamiento del cáncer de piel no melanoma y sus lesiones precursoras. El objetivo es determinar si estas terapias son más efectivas cuando se aplican de manera combinada.
La lesión precursora más común es la queratosis actínica, que se manifiesta como parches escamosos y ásperos de color rojo o marrón. Si no se trata, puede evolucionar hacia un carcinoma espinocelular, el segundo tipo de cáncer de piel no melanoma más frecuente y agresivo. La queratosis se suele tratar con terapia fotodinámica, un método no invasivo que utiliza una crema fotosensibilizadora que, al ser activada por luz roja, provoca la muerte de las células dañadas.
Leticia Serrano, coordinadora de la UIT, explica que el proyecto busca comparar la eficacia de esta terapia con la del fármaco antitumoral tirbanibulina, que actúa sobre las estructuras celulares. Además, se investigarán otros inhibidores de microtúbulos que no se utilizan en la clínica actual.
El estudio está actualmente en fase in vivo, utilizando un modelo de ratón que simula la patología al ser irradiado con luz ultravioleta. Tras tres meses de tratamiento, ya se han observado las primeras lesiones precursoras. Se están utilizando diferentes grupos de ratones para evaluar la efectividad de los tratamientos por separado y en combinación.
Una vez que se confirmen los tumores, se inocularán las terapias y se realizarán biopsias para análisis molecular e histológico. La UIT destaca que, a diferencia de otros modelos de investigación oncológica, están trabajando con ratones que tienen un sistema inmune funcional, lo que permite estudiar los efectos de las terapias sobre este sistema.
El proyecto, titulado ‘Inhibidores de la polimerización de tubulina en coadjuvancia con terapia fotodinámica para la prevención de carcinoma espinocelular y el tratamiento de sus lesiones precursoras en piel fotoexpuesta’, cuenta con financiación de fondos FEDER y de INNOCAM, la Agencia de Innovación e Investigación de Castilla-La Mancha.