La Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte ha dado a conocer en el Museo Arqueológico de Asturias, en Oviedo/Uviéu, los hallazgos de una intervención realizada en la cueva de Soḥornu, situada en Andrín (Llanes). Este yacimiento ha revelado restos humanos mesolíticos de aproximadamente 8.000 años de antigüedad.
El director general de Patrimonio Cultural, Pablo León, participó en la presentación de este descubrimiento, considerado uno de los más significativos de los últimos años, que permite conocer mejor las comunidades que habitaron el oriente de Asturias durante el Mesolítico.
El hallazgo se inició con la localización de una mandíbula humana por parte de los espeleólogos Pablo Solares y Clara Zazo en 2024, durante una exploración de la cueva. Tras comunicar el descubrimiento a la consejería, se autorizó una intervención arqueológica de urgencia, dirigida por Pablo Arias Cabal y Alberto Martínez Villa, que finalizó en el verano de 2025.
Los trabajos no solo documentaron ocupaciones humanas de entre 12.000 y 4.300 años de antigüedad, sino que también recuperaron nuevos restos óseos de al menos dos varones adultos. Uno de ellos, que tendría alrededor de 45 años al momento de su muerte, ha sido objeto de análisis que revelan detalles sobre su alimentación.
Los estudios indican que aproximadamente el 55% de las proteínas consumidas por uno de los individuos provenía del medio marino, un porcentaje notablemente elevado para el sur de Europa. Esta relación con la costa se refleja en el yacimiento, donde se hallaron abundantes restos de pescado, lapas, bígaros, mejillones, percebes y erizos de mar.
La investigación en Soḥornu continúa en el marco del proyecto RitDomS, financiado por el Plan Estatal de I+D+i 2024-2027 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y liderado por Pablo Arias, director del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria. Este trabajo combina el análisis de los restos humanos con estudios geológicos, arqueobotánicos y arqueozoológicos para seguir reconstruyendo las formas de vida de quienes habitaron la cueva.
En el acto de presentación también participaron la directora del Museo Arqueológico de Asturias, María Antonia Pedregal, y los investigadores Pablo Arias Cabal y Alberto Martínez Villa, quienes compartieron los primeros resultados de un hallazgo que abre nuevas perspectivas sobre el Mesolítico asturiano.