La producción de agua regenerada en Madrid alcanzó en 2025 los 6,9 millones de metros cúbicos, de los cuales el 66% se destinó al riego de zonas verdes y a la limpieza de calles. Esta estrategia ha permitido al Ayuntamiento ahorrar 7,1 millones de euros, la cifra más alta desde 2019.
El Ayuntamiento ha invertido 5,1 millones de euros en ampliar la red de distribución de agua regenerada en los últimos siete años. Estas inversiones han permitido extender el suministro a nuevas áreas y mejorar las infraestructuras existentes.
La creciente demanda de agua en las grandes ciudades hace imprescindible una gestión eficiente de este recurso. El Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, liderada por Borja Carabante, ha implementado políticas para reservar el agua potable para usos que requieren la máxima calidad sanitaria.
Desde 2019, el ahorro económico derivado del uso de agua regenerada ha ido en aumento, alcanzando un total de 40,3 millones de euros. Este modelo de gestión no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino que también optimiza los recursos hídricos sin comprometer la calidad de los servicios municipales.
Las inversiones más destacadas incluyen la prolongación de la red de agua regenerada en el Distrito T- Las Tablas, la conexión entre las estaciones de La Gavia y La China, y diversas obras en el Bosque Metropolitano y Cerro Almodóvar.
La red de distribución de agua regenerada en Madrid cuenta con aproximadamente 180 kilómetros de conducciones subterráneas, lo que permite un suministro flexible y eficiente. Además, se prevé su ampliación para abastecer nuevos desarrollos urbanísticos en la ciudad.
Este sistema de reutilización de agua regenerada se posiciona como uno de los más extensos de España, enfrentando los retos del crecimiento urbano y el cambio climático de manera sostenible.