El consejero de Transición Ecológica y Energía de Canarias, Mariano H. Zapata, ha puesto de relieve que más del 15% de la energía renovable generada en el archipiélago se desperdicia. Según Zapata, esto se debe a que la producción no puede ser aprovechada en momentos determinados por las limitaciones del sistema eléctrico. Por ello, ha enfatizado la necesidad de incorporar capacidad de almacenamiento y adaptar las redes eléctricas.
“El trabajo no consiste únicamente en producir más energía renovable, sino en poder aprovecharla cuando el sistema la necesita”, explicó el consejero. Para ello, es fundamental combinar distintas tecnologías y adaptar las soluciones a las condiciones específicas de cada isla.
El almacenamiento energético se presenta como uno de los principales retos técnicos en la transición energética de Canarias. La producción de energía eólica y fotovoltaica no siempre coincide con los picos de consumo, lo que hace necesario contar con sistemas que permitan conservar parte de esa electricidad para su uso posterior.
Durante su comparecencia, Zapata destacó que las centrales hidroeléctricas de bombeo son una solución viable. Estas instalaciones permiten utilizar electricidad disponible para elevar agua desde un depósito inferior a otro situado a mayor altura. En este sentido, mencionó a Gorona del Viento, en El Hierro, como un ejemplo de instalación que combina generación renovable y almacenamiento, permitiendo que la isla cubriera su demanda eléctrica con energías renovables durante más de mil horas en 2025.
En Gran Canaria, el proyecto Salto de Chira está diseñado para ofrecer 200 megavatios de potencia de turbinación y una capacidad de almacenamiento de 3.500 megavatios hora. Por su parte, la futura central hidroeléctrica de Güímar, en Tenerife, aportará otros 200 megavatios de potencia.
En Lanzarote y Fuerteventura se han evaluado opciones de bombeo, aunque no se han encontrado alternativas para desarrollar almacenamiento hidroeléctrico a gran escala. En La Palma, un estudio del Instituto Tecnológico de Canarias propone una fase inicial de almacenamiento hidroeléctrico de 30 megavatios de potencia y 600 megavatios hora de capacidad, con la Laguna de Barlovento como opción prioritaria.
Además, la conexión eléctrica entre Tenerife y La Gomera, que entró en funcionamiento el 1 de julio de 2026, añade una garantía más a la evolución del almacenamiento en el archipiélago. Zapata también mencionó la posibilidad de incorporar baterías a parques eólicos y fotovoltaicos, lo que permitiría almacenar parte de la energía producida y utilizarla posteriormente, reduciendo el desfase entre generación y demanda.
En La Gomera, se han autorizado tres proyectos de almacenamiento asociados a los parques eólicos de Jedey, Las Tricias y La Sabina, con una potencia prevista de 2 MW cada uno. La implementación de estas tecnologías está sujeta a las condiciones regulatorias aplicables a los sistemas eléctricos no peninsulares.
Por último, el consejero destacó que Canarias ha incrementado su potencia fotovoltaica de autoconsumo, pasando de 136 megavatios en 2023 a más de 302 megavatios en junio de 2026, con un total de 24.817 instalaciones.