La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, ha visitado el Monumento al Minero en el alto de La Col.ladiel.la, en Urbiés (Mieres), junto al alcalde del concejo, Manuel Ángel Álvarez. Esta visita se enmarca en los trabajos de puesta en valor de este icono de la cultura minera.
El objetivo de la visita fue conocer el estado de conservación de la parte escultórica del monumento, que ya ha sido analizada por personal técnico de la Dirección General de Patrimonio Cultural. A partir de esta evaluación, se elaborará un proyecto para su restauración, que permitirá definir el tratamiento más adecuado para su conservación y calcular el presupuesto necesario para una futura intervención.
Inaugurado en 1972 y obra del escultor Diego Dorado, el Monumento al Minero se levanta en la cumbre de La Col.ladiel.la, un lugar estrechamente ligado al paisaje y la memoria de las cuencas mineras. La composición representa a los mineros unidos por una lámpara, rodeados de escenas de los yacimientos y talleres, lo que resalta la singularidad de la obra al tener como protagonistas a los trabajadores.
Este monumento rinde homenaje al colectivo minero y a una forma de vida construida en torno al trabajo compartido, la solidaridad y el compañerismo. Más de medio siglo después de su inauguración, su dimensión colectiva sigue manteniendo vivo el vínculo con las familias y habitantes de las cuencas.
Recientemente, un estudio elaborado por la Cátedra de Cultura Minera de la Universidad de Oviedo ha destacado el significado que el Monumento al Minero tiene para la comunidad, identificándolo como uno de los elementos representativos de una cultura que ha trascendido la actividad extractiva para formar parte de la historia social y la identidad de Asturias.
Durante su jornada en Mieres, la consejera también visitó la ermita del pueblo de San Xusto para conocer su estado de conservación. Esta capilla, dedicada a los santos Justo y Pastor, forma parte del conjunto conocido como Casa de los Martínez de Vega y ha mantenido una estrecha relación con la historia y la vida del valle durante siglos. En su interior, conserva un retablo barroco, uno de los principales elementos patrimoniales de la ermita, cuya vinculación con San Xusto continúa viva gracias a la implicación de los colectivos vecinales, que han contribuido a su conservación y a mantener presente el valor del templo para la comunidad.