El diputado de Izquierda Unida por Valencia, Nahuel González, criticó en el Congreso a Vox por su postura respecto a los derechos de los migrantes menores que llegaron a Ceuta en la oleada de finales de julio pasado. En su intervención, González se dirigió específicamente a José María Figaredo, portavoz de Vox, a quien acusó de “cobardía” por su falta de acción en este tema.
“Señor Figaredo, míreme a la cara -reclamó el parlamentario de IU-, usted pidió en este Congreso ‘cazar’ a personas, a niños, uno a uno, y hoy ya es una realidad. Hay niños perseguidos y agredidos en las calles de Ceuta. No apretaron ustedes el gatillo, pero tienen una responsabilidad política, porque cuando un diputado utiliza la autoridad de esta Cámara para convertir a seres humanos en presas, está colocando una diana sobre ellas y tiene toda la responsabilidad de cada agresión que suceda”.
González argumentó el rechazo de su grupo a la proposición de ley sobre menores migrantes de Vox, mencionando el caso de dos menores, Ali y Soraya, que están a la espera de una solución en Ceuta. “Alguien decidió que por su aspecto ya no son niños, son una amenaza”, afirmó, destacando el proceso de deshumanización que sufren estos menores.
El diputado también criticó la iniciativa de Vox, señalando que “no soluciona nada” y que es “racista, contraria a los derechos humanos”. En su opinión, la única solución viable es trasladar a estos menores a comunidades autónomas que puedan ofrecer un trato digno.
“Las comunidades no pueden declararse objetoras de conciencia ante los derechos de la infancia”, añadió, subrayando que “no existe una tercera opción mágica” para abordar la situación de los menores migrantes.
González también hizo referencia a la negativa de Marruecos a colaborar con el Ministerio de Juventud e Infancia, dirigido por Sira Rego, en el proceso de retorno de los menores. “Un acuerdo entre dos países no puede aplicarse si una de las dos partes se niega a responder”, afirmó.
El diputado concluyó su intervención recordando que “los derechos de un menor, haya nacido en Ceuta, en Valencia, en Rabat o en Dakar, no van a depender de su pasaporte, ni de su color de piel, ni de su situación administrativa. Los derechos de la infancia son universales o no son derechos”.
“No es ‘buenismo’, no es caridad, es la ley, y esos señores son unos cobardes”, concluyó González.