El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado dos nuevos Reales Decretos-ley aprobados por el Consejo de Ministros, que incluyen un total de 21 medidas destinadas a facilitar el acceso al alquiler asequible y a la compra de vivienda. Durante una rueda de prensa en Moncloa, Sánchez ha destacado que estas iniciativas "mantienen la esencia de los que decayeron en el pleno del Congreso el pasado viernes", añadiendo que cuentan con "algunas incorporaciones muy positivas".
El jefe del Ejecutivo ha subrayado la importancia de estas medidas, argumentando que las circunstancias no han cambiado y ha hecho un llamado a los grupos parlamentarios para que apoyen la convalidación de los decretos en la Diputación Permanente. "No es una cuestión ideológica sino de humanidad, de puro sentido común", ha afirmado.
Las 21 medidas tienen cuatro objetivos principales. El primero es facilitar el acceso al alquiler asequible y a la compra, permitiendo a los inquilinos desgravarse parte de lo que pagan de alquiler en su declaración de la renta, lo que podría suponer una deducción de casi 1.000 euros al año para un alquiler medio de 800 euros. También se ofrecerá un incentivo fiscal a los pequeños propietarios que alquilen sus viviendas a precios asequibles.
El segundo objetivo es crear más oferta de vivienda, con 280 millones de euros en avales para fomentar la construcción industrializada y 400 millones de euros para apoyar a los proveedores de vivienda social. Además, se incorporarán miles de inmuebles de la Seguridad Social a CASA47, la empresa pública de vivienda.
El tercer objetivo busca dar tranquilidad y estabilidad a los inquilinos, incluyendo la prórroga de hasta dos años de los contratos para aquellos que estén al corriente de pago y limitando las subidas del alquiler. También se establecerán reglas claras sobre la renovación de contratos y las condiciones bajo las cuales un propietario puede recuperar su vivienda.
Por último, las medidas tienen como fin combatir la especulación, regulando el alquiler de temporada y por habitaciones, limitando la compra de vivienda por fondos buitre, y vinculando los beneficios fiscales de las 'socimi' al alquiler asequible. Además, se exigirá a los pisos turísticos tributar como negocios.
Sánchez ha reconocido que estas medidas no resolverán por sí solas el problema de la vivienda y ha enfatizado la necesidad de una intervención más firme en el mercado, así como la construcción de cientos de miles de viviendas más, especialmente de carácter público y de alquiler asequible. El presidente ha expresado la "indignación" del Gobierno por la falta de apoyo a estas iniciativas en el Congreso, destacando que detrás de ellas hay meses de diálogo y el deseo de encontrar soluciones para muchos españoles.