En una pregunta al ministro de la Presidencia, el portavoz adjunto del GPP, Antonio Silván, acusó al ministro Félix Bolaños de mentir continuamente en relación a los jueces y los conflictos entre el Senado y el Gobierno. Silván afirmó: “Su problema no son nuestros conflictos de atribuciones, sino su conflicto permanente con la verdad”.
Durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Senado, Silván cuestionó a Bolaños sobre por qué “miente a la hora de hablar de las decisiones de los jueces y del Tribunal Constitucional”.
El senador reprochó al ministro por afirmar, a sabiendas de que era falso, que “el Senado y el Grupo Popular habían planteado quince conflictos ante el Tribunal Constitucional y habíamos perdido los quince”. Silván subrayó que varios de esos conflictos siguen pendientes de resolución y han sido admitidos a trámite por el Constitucional, citando la sentencia 135/2025, de 11 de junio, que desestimaba el conflicto entre órganos constitucionales promovido por el Gobierno frente al Senado sobre el veto presupuestario.
Silván argumentó que “la Abogacía del Estado sostiene ante el Supremo que el conflicto de atribuciones es el cauce constitucional para resolver las controversias entre el Senado y el Gobierno, y lo califica como mecanismo esencial”. En este sentido, cuestionó a Bolaños: “¿Miente usted en el Senado o se equivoca la Abogacía del Estado en el Supremo?”.
El Método Bolaños
El portavoz adjunto del GPP también denunció al ministro por coquetear con la mentira en episodios destacados como el caso Laya, Marruecos o Pegasus, en el que, según Silván, “conocía todo desde el principio, pero dijo que lo desconocía”.
Asimismo, recordó el cese de una funcionaria del Consejo de Seguridad Nacional por exponer el número de inmigrantes ilegales que habían entrado desde Marruecos, afirmando: “Es su método, al que dice la verdad, lo cesan o lo atacan”.
Antonio Silván concluyó con un consejo para Bolaños ante la posibilidad de que el ministro fuera una opción como sucesor de Pedro Sánchez: “Si algún día pretende sucederle, no le imite en todo. No le imite en la que ha convertido en su mayor virtud política: la mentira”.