El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha reclamado a Audasa el pago de 120.000 euros correspondientes al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de la AP9, una deuda que la concesionaria mantiene con el Concello desde 2023, año en que finalizó la exención que disfrutaba desde 1972.
“Acabáronse las bonificaciones y los favores del franquismo”, afirmó Caballero, quien explicó que el Concello ha remitido a Audasa la liquidación del IBI de 2023, correspondiente a los meses pendientes de cobranza tras la finalización de la exención.
La factura emitida por el Concello asciende a 120.000 euros, mientras que el importe anual que Audasa abona actualmente es de 383.000 euros. Anteriormente, la concesionaria solo pagaba 18.407 euros gracias a una bonificación del 95% en el IBI, otorgada por la ley franquista de autopistas. “Solamente pagaba el 5% del importe que le correspondía”, subrayó el alcalde, quien destacó que con el fin de la exención, Audasa ahora deberá abonar el cien por cien del impuesto.