El Banco de Tierras ha facilitado el arrendamiento de ocho fincas en el concejo de Allande, con una superficie total de 4,7 hectáreas, a un matrimonio de origen costarricense con cuatro hijos, que se traslada desde Torrevieja para establecerse en la población de Ferroy.
La operación, realizada a través del programa de arrendamientos de fincas rústicas Arrendalia, ha permitido a la familia acceder a los terrenos, a una vivienda y una cuadra, lo que favorece su asentamiento en el territorio y la puesta en marcha de su proyecto de vida en el medio rural.
El gerente del Banco de Tierras, José Ramón Feito, ha visitado hoy el concejo para conocer de primera mano las circunstancias de la familia y las posibilidades que ofrece esta operación. La iniciativa muestra cómo la movilización de terrenos agrarios disponibles puede contribuir a generar nuevas oportunidades en los concejos rurales, especialmente en aquellos que afrontan problemas de despoblamiento.
En este caso, la intermediación del Banco de Tierras ha permitido conectar a un propietario interesado en arrendar sus fincas con una familia que busca establecerse en Asturias. El acuerdo facilita la llegada de seis nuevos habitantes a Ferroy, cuatro de ellos menores de edad, lo que supone una oportunidad para reforzar la vida social de la localidad y contribuir al mantenimiento de la actividad y los servicios del entorno rural.
El Banco de Tierras desempeña una importante labor en el desarrollo rural con diferentes iniciativas orientadas a facilitar el acceso a la tierra, favorecer la continuidad de la actividad agraria y promover el asentamiento de población en el territorio. Entre estas actuaciones destaca el programa de sucesión de explotaciones, que ya ha permitido el relevo de 13 personas. A esta iniciativa se suma el programa de arrendamientos de fincas rústicas, que favorece el uso de terrenos disponibles y facilita el acceso a la tierra, así como el programa de permutas de fincas rústicas, orientado a mejorar la estructura y la viabilidad de las explotaciones agrarias.
Con estas herramientas, el Principado favorece la actividad económica y las oportunidades para las nuevas generaciones en el medio rural, en el que la tierra, las explotaciones y la población son elementos claves para garantizar su futuro.