Andalucía ha reforzado su posición en el mapa energético europeo al firmar una hoja de ruta con Róterdam (Países Bajos) y una declaración de intenciones con Renania del Norte-Westfalia (Alemania). Estos acuerdos, firmados en Bruselas durante la Semana Europea del Hidrógeno, buscan avanzar en la economía del hidrógeno verde y fomentar nuevas oportunidades de colaboración empresarial y científica.
El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela, destacó que estos acuerdos conectan el hidrógeno renovable andaluz con el corazón industrial de Europa, subrayando la importancia de reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados.
Andalucía, que ya es líder en energías renovables en España, está preparada para producir hidrógeno verde a gran escala, apoyada por proyectos como el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde en Huelva y otros en Cádiz, Almería y Sevilla.
Hoja de ruta con Róterdam
La hoja de ruta con Róterdam, que continúa la colaboración iniciada en mayo de 2024, establece tres pilares estratégicos de cooperación en los ámbitos institucional, industrial y de investigación. Se articula en siete objetivos, doce programas y 25 actuaciones para fortalecer las relaciones entre ambos territorios.
Entre las acciones prioritarias se incluye la creación de un grupo de trabajo bilateral para impulsar una estrategia conjunta de transporte de hidrógeno y combustibles sintéticos, así como el apoyo a proyectos piloto y la promoción de consorcios interregionales.
Colaboración con Renania del Norte-Westfalia
La declaración de intenciones con Renania del Norte-Westfalia busca promover iniciativas conjuntas en el ámbito del hidrógeno verde y sus derivados, como el amoníaco y el metanol. Este acuerdo tiene como objetivo contribuir al desarrollo de un ecosistema europeo del hidrógeno y acelerar la transformación climática de la industria.
Paradela enfatizó que la combinación del hidrógeno verde andaluz con las necesidades de esta región alemana, comprometida con la descarbonización, es clave para abordar el reto de la autonomía energética en Europa.
Ambos acuerdos se suman a los previamente establecidos por Andalucía con otros estados federados alemanes, fortaleciendo así la cadena de valor del hidrógeno en el continente.