La Unidad de Ictus del Hospital Universitario Virgen del Rocío, parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha lanzado un circuito asistencial específico para pacientes que han sufrido un ictus isquémico de origen aterotrombótico. Esta iniciativa busca prevenir nuevos eventos cerebrovasculares mediante un enfoque multidisciplinar que combina la atención de neurólogos y enfermería especializada.
El nuevo circuito permite iniciar una estrategia integral de prevención desde la fase de hospitalización, que incluye la optimización del tratamiento farmacológico, educación sanitaria y promoción de hábitos de vida cardiosaludables. El seguimiento se realiza de manera precoz tras el alta, con un enfoque en la educación del paciente y la supervisión de los factores de riesgo vascular.
Los profesionales de la Unidad de Ictus destacan la importancia de la adherencia al tratamiento, la actividad física regular y el asesoramiento nutricional individualizado. Además, se llevan a cabo controles analíticos para evaluar el progreso y ajustar el tratamiento cuando sea necesario.
Los especialistas recuerdan que ante síntomas como la pérdida brusca de fuerza en un brazo, una boca torcida o dificultad para hablar, es crucial llamar al 061 de inmediato, ya que menos del 50% de la población española reconoce estos signos y sabe cómo actuar.
En Sevilla, se registran más de 4.000 ictus al año, y siguiendo pautas de actividad física se podrían evitar más de 1.000 casos. El Hospital Virgen del Rocío es el centro con mayor volumen de trombectomías mecánicas en España, realizando más de 500 al año, lo que mejora significativamente las probabilidades de recuperación neurológica.
El perfil de los pacientes está cambiando, con un 15-20% de los casos en personas menores de 50 años, y aunque la enfermedad es más común en mayores de 65, se ha observado un aumento en la incidencia entre personas de 20 a 64 años, relacionado con estilos de vida poco saludables.