En una entrevista en la Cadena SER, el presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que su objetivo no se limita a aumentar el salario mínimo, sino que también busca incrementar el salario medio para mejorar el poder adquisitivo de los ciudadanos y fomentar el crecimiento económico.
Feijóo ha señalado que para lograr estos objetivos se reunirá con sindicatos y patronal. Durante la entrevista, criticó al Gobierno de Pedro Sánchez, acusándolo de haber incrementado la deuda en un 44%, lo que equivale a casi 600.000 millones de euros. Aseguró que el Ejecutivo ha beneficiado a su propio interés al subir el salario mínimo, afirmando que “quien más se ha llevado dinero de los trabajadores ha sido el Gobierno”.
El líder del PP también destacó que el precio de la vivienda ha aumentado un 30% más que los salarios y que la cesta de la compra ha subido un 44% durante la gestión de Sánchez, lo que, según él, afecta gravemente a la clase trabajadora. Feijóo calificó la crisis de vivienda generada por el actual Gobierno como “la mayor crisis social que se ha vivido en este país”.
Para abordar esta crisis, se comprometió a construir un millón de viviendas en la próxima legislatura, lo que generaría 500.000 puestos de trabajo y abarataría el precio de compra. Propuso utilizar suelo público para construir casas un 30% más baratas que las del mercado y reducir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y el IVA para los menores de 40 años, permitiendo el pago aplazado de impuestos.
En sus primeros cien días al frente del Gobierno, Feijóo prometió aprobar una Ley Antiocupación, reformar la Ley de Propiedad Horizontal y una Ley del Suelo que obligue a los ayuntamientos a otorgar licencias en un plazo de 90 días para reducir la burocracia.
En cuanto a las pensiones, dejó claro que no se pueden tocar y se comprometió a actualizarlas anualmente según el IPC, además de reactivar el Pacto de Toledo para garantizar su sostenibilidad para las futuras generaciones.
Feijóo criticó duramente a Sánchez, calificándolo de “personaje tóxico” y subrayó la necesidad de un cambio de gobierno. Cuestionó la legitimidad de Sánchez al recordar que “gobernó después de perder contundentemente las elecciones” y que su presidencia se debe a pactos con partidos como Bildu.
Finalmente, el presidente del PP reafirmó su compromiso de derogar la Ley de Memoria Democrática y de impedir que personas condenadas por terrorismo formen parte de las listas electorales de cualquier formación política.