Investigadores de la Universidad de Murcia (UMU) han estado trabajando durante octubre en Roma para estudiar el patrimonio textil de la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat, conocida como la iglesia de los Españoles. Este templo, que data del siglo XVI, alberga las sepulturas de los papas españoles Calixto III y Alejandro VI.
Los profesores Manuel Pérez Sánchez e Ignacio José García Zapata, miembros del grupo de investigación Cultura Material, Arte e Imagen de la UMU, han analizado los textiles litúrgicos conservados en la iglesia. El objetivo es conocer su cronología, técnicas de elaboración, materiales, procedencia, tipologías y usos ceremoniales. Este análisis también permitirá establecer posibles vínculos con manufacturas y talleres en España e Italia.
“Este estudio nos permitirá establecer comparaciones con otros conjuntos que ya hemos analizado y profundizar en las relaciones artísticas entre España e Italia a través del patrimonio textil”, explica Manuel Pérez Sánchez, catedrático de Historia del Arte de la UMU.
La investigación se suma a la trayectoria del grupo en el estudio de la vestimenta y los textiles vinculados a celebraciones religiosas, con trabajos realizados en la Región de Murcia y otros territorios del antiguo Reino de Murcia, así como en proyectos internacionales en Ecuador y Bolonia.
Además del análisis de las piezas, el proyecto busca documentar y poner en valor un patrimonio poco conocido, generando información útil para futuras labores de catalogación, conservación y difusión. Ignacio José García Zapata, profesor de Historia del Arte de la UMU, señala que “la documentación que obtengamos contribuirá a favorecer futuras actuaciones de catalogación, conservación y difusión de este patrimonio”.
La investigación ha sido posible gracias a la invitación de monseñor José Jaime Brosel Gavilá, rector de la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat, y cuenta con la colaboración del Observatorio para las Artes Decorativas ‘Maria Accascina’, con sede en Italia. Esta iniciativa representa un avance en la internacionalización y en la creación de nuevas vías de colaboración científica, consolidando la especialización del equipo de la UMU en el estudio de las artes textiles y el patrimonio religioso.