La Junta de Extremadura, a través de la Consejería de Economía, Empleo y Transformación Digital, ha finalizado la renovación de su infraestructura digital, un paso crucial para mejorar la disponibilidad de los servicios y proteger la información de ciudadanos y empresas.
Esta modernización tiene como objetivo minimizar el impacto de posibles averías en las gestiones administrativas, dado que la interrupción de los servicios digitales puede generar pérdidas de tiempo y complicaciones para los empleados públicos. En 2023, la sede electrónica de la Junta estuvo fuera de servicio más del 50 % del tiempo en ciertos días, lo que afectó la capacidad de los ciudadanos para realizar gestiones.
El proyecto, llevado a cabo por la Dirección General de Servicios Digitales Críticos, ha sustituido sistemas de almacenamiento obsoletos por una plataforma moderna que mejora la respuesta ante incidencias. La nueva infraestructura distribuye y protege la información entre diferentes centros de la Junta, lo que reduce la dependencia de un único equipo o ubicación.
Esto se traduce en servicios digitales más fiables y un menor riesgo de interrupciones en las gestiones, así como una base más sólida para que los empleados públicos accedan a las aplicaciones y documentos necesarios. Uno de los principales retos ha sido realizar la migración de la información sin detener la actividad administrativa, lo que se ha logrado gracias a una planificación cuidadosa.
Con esta actuación, la Consejería de Economía, Empleo y Transformación Digital refuerza la infraestructura que sostiene el trabajo diario de la Administración, buscando ofrecer servicios más estables y una mayor capacidad de respuesta ante problemas.