El Ayuntamiento de Marbella ha aprobado un paquete de modificaciones de 15 normas urbanísticas en su última Junta de Gobierno Local, con el fin de actualizar la regulación vigente y favorecer nuevas inversiones en la ciudad. Esta iniciativa busca adaptarse a las necesidades actuales de los sectores productivos y mejorar el desarrollo de actividades industriales, comerciales, hoteleras y dotacionales.
La alcaldesa, Ángeles Muñoz, ha calificado estas medidas como "uno de los paquetes más ambiciosos e innovadores", con la intención de que entren en vigor en 2027. Muñoz ha subrayado que el objetivo es proporcionar a Marbella herramientas que fomenten el dinamismo económico y la generación de empleo, superando las limitaciones de una normativa que aún se basa en el planeamiento de 1986.
La regidora, acompañada del concejal de Ordenación del Territorio, José Eduardo Díaz, ha explicado que esta acción forma parte de la estrategia del Consistorio para avanzar en la planificación general y en la actualización de las normas que regulan la actividad económica. "Lo que pretendemos es que esa inversión necesaria para que no se abandonen los cascos antiguos, tanto de Marbella como de San Pedro, nos permita dotarnos de nuevas edificaciones y facilitar la modernización de inmuebles", ha añadido.
Entre las principales modificaciones, se ampliarán los usos compatibles en el ámbito industrial y se permitirá una mayor flexibilidad para adaptar las instalaciones a las nuevas demandas empresariales. Se contempla elevar la altura máxima permitida para determinadas naves logísticas de 10 a 14 metros, así como la incorporación de entreplantas y el aprovechamiento de sótanos y cubiertas para actividades compatibles con la normativa.
Las modificaciones también beneficiarán al sector hotelero, permitiendo incrementar hasta un 10% la edificabilidad en ciertas actuaciones y contemplar una planta adicional en los establecimientos que cumplan con los requisitos establecidos. Muñoz ha recordado que Marbella tuvo un papel destacado en la aplicación de la normativa autonómica de 2021 para facilitar inversiones hoteleras, que posteriormente decayó.
Asimismo, se atenderán las demandas de empresarios y vecinos para incrementar la altura de edificaciones en los cascos históricos, facilitando la rehabilitación y viabilidad económica de las actuaciones. En San Pedro Alcántara, se permitirá una configuración de planta baja más dos alturas, mientras que en Marbella se permitirá una planta más en determinadas zonas, excluyendo aquellas que requieran protección específica.
La actualización normativa también contempla cambios en los usos dotacionales para facilitar la implantación de equipamientos culturales, turísticos y deportivos. Se propone elevar del 20 al 30% la edificabilidad permitida para determinados usos complementarios en zonas verdes públicas.
Una vez aprobado el documento, se publicará y se remitirá al órgano ambiental para su evaluación, continuando con los trámites necesarios, incluidos los relativos a patrimonio cultural. El Ayuntamiento espera completar el procedimiento durante 2027, tras obtener los informes favorables y cumplir con los trámites exigidos.
La alcaldesa ha enmarcado esta iniciativa en el proceso de transformación urbanística de Marbella, junto con el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) y el futuro Plan de Ordenación Urbana (POU), destacando la necesidad de actualizar las reglas urbanísticas para que los proyectos de inversión no tengan que esperar a la aprobación definitiva del nuevo planeamiento.