Santa Coloma de Farners acoge la 45ª edición de la Fiesta de la Ratafia, un evento emblemático del calendario cultural y gastronómico de las comarcas gerundenses. Desde el pasado jueves y hasta mañana, la capital de la Selva se convierte en el punto de encuentro para los aficionados a este licor tradicional, con un variado programa de actividades que incluye catas, concursos, demostraciones, charlas, música y propuestas familiares, atrayendo a miles de visitantes.
Este sábado, se ha llevado a cabo un desayuno institucional al que asistieron el presidente de la Diputación de Girona, Miquel Noguer, y el vicepresidente cuarto, Jordi Camps, junto al alcalde de Santa Coloma de Farners, Josep Prat, y otros representantes locales y comarcales. La comitiva ha recorrido la feria, dialogando con los responsables de los treinta y seis estands de productos artesanales ubicados en la plaza Farners, lo que pone de manifiesto el arraigo y la vitalidad de esta celebración que preserva una tradición centenaria.
La edición de este año tiene un carácter conmemorativo, ya que se rinde homenaje a la entidad Jovent del Poble, que impulsó el primer concurso de ratafia en 1982. Durante la Gala de la Ratafia del viernes, recibió la distinción como Confrare de Honor. En el mismo evento, Montse Obiols, de Roda de Ter, fue galardonada con el premio a la mejor ratafia, en un concurso que ha batido récords con 341 participantes.
La Fiesta de la Ratafia concluirá mañana con las últimas actividades y degustaciones, incluyendo una demostración del cocinero Jordi Àvila, quien presentará productos del sello de calidad agroalimentaria Girona Excel·lent bajo el título «Ratafia y Girona Excel·lent: cocina con esencia de territorio». Este evento es organizado por el Ayuntamiento de Santa Coloma de Farners y la Confraria de la Ratafia, con el apoyo de la Diputación de Girona.