Canillo ha inaugurado el Gran Aparador, un mural de 2.200 metros cuadrados que celebra la historia y tradiciones de la parroquia. Esta obra, realizada por la artista Samantha Bosque, ha requerido 300 litros de pintura y seis meses de trabajo, capturando "momentos de la vida y la historia de Canillo".
Durante el acto, Bosque expresó su orgullo por el proceso creativo, destacando la participación de la comunidad: "Cuando acabas, piensas que ya has hecho la tarea. Pero todo ha sido un proceso de gente que lo ha estado mirando. Has compartido la experiencia de ver que mientras pintabas, iba surgiendo todo".
El mural, titulado "Canillo: Momentos de la vida, momentos de la historia", incluye figuras del folklore local como Garibaldi y la Florentina, así como a Mossèn Ramon junto a la Mare de Déu de Meritxell y la emblemática Creu dels Set Braços. La obra busca representar la esencia de la parroquia y las tradiciones de sus habitantes.
Jordi Alcobé, cónsul mayor de Canillo, describió el mural como "un gran aparador histórico, cultural, identitario y también turístico", destinado a que los visitantes puedan disfrutar de esta obra de arte, la más grande de Andorra.
El copríncipe episcopal, Josep Lluís Serrano Pentinat, también estuvo presente en la inauguración, subrayando que el mural sirve como un lienzo que conecta la vida de los habitantes de Canillo con su historia. En total, el mural incluye 60 elementos dibujados, siendo la Creu dels Set Braços un regalo que recibió el jefe de Estado, representando uno de los fragmentos del mural inaugurado.