La Ley de Medidas en Materia de Urbanismo y Vivienda de Castilla-La Mancha ha sido aprobada, incorporando nuevos usos residenciales para suelo y edificios de titularidad pública. El consejero de Fomento, Nacho Hernando, ha destacado la importancia de esta regulación en el debate sobre la nueva normativa urbanística.
Entre las principales medidas, se permite destinar edificios y parcelas de titularidad pública a vivienda protegida o dotacional, incluso aquellos inmuebles pertenecientes a otras administraciones. Hernando ha señalado que “los edificios y parcelas de la Junta, y también los de otras administraciones, se podrán destinar a vivienda protegida o dotacional. Además, el suelo terciario vacío podrá ser utilizado también para vivienda”.
La ley también establece la creación de un patrimonio público residencial diferenciado y de carácter finalista, así como un parque público de vivienda social cuyo alquiler se ajustará a los ingresos de los destinatarios, con especial atención a la población joven.
En cuanto a la promoción de vivienda protegida, se contempla un incremento de hasta un 20% en la edificabilidad y un 30% en la densidad en determinadas parcelas, además de permitir hasta dos plantas adicionales sin necesidad de modificar el planeamiento previo, siempre que el 100% del aprovechamiento residencial adicional se destine a vivienda protegida.
La normativa incluye también los Planes de Rehabilitación Urbana, que abordarán situaciones de infravivienda o zonas degradadas. Estos instrumentos facilitarán la regeneración en áreas urbanas con dificultades para su desarrollo mediante los mecanismos tradicionales.
Los municipios en riesgo de despoblación que necesiten vivienda podrán recurrir a Planes Especiales para habilitar crecimiento residencial ordenado. Además, se reducirán a la mitad los plazos de tramitación para estos planes, y se ofrecerá asistencia a municipios de menos de 10.000 habitantes mediante ayudas en especie para la elaboración del planeamiento urbanístico.