Según el informe anual ‘La ciberseguridad en Cataluña’, elaborado por ACCIÓ y la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña, el sector ha alcanzado una facturación de más de 1.700 millones de euros, lo que representa un incremento del 19,8% en el último año. Este crecimiento consolida la ciberseguridad como uno de los sectores tecnológicos más dinámicos de la economía catalana.
El estudio destaca que más de 600 empresas operan en este ámbito, empleando a 11.800 personas. La mayoría de estas empresas son pequeñas y medianas (83,5%), y el 10,4% son startups. Además, un 24,7% de las empresas tienen menos de diez años, lo que refleja una capacidad notable para generar innovación.
El informe también señala que el 24,1% de las empresas del sector son exportadoras y el 15% son filiales de compañías extranjeras. En términos de actividades, las empresas se dedican principalmente a proteger (90,6%), identificar (65,9%) y detectar (43,2%) amenazas cibernéticas.
En cuanto a la evolución del sector, se observa una creciente incorporación de tecnologías avanzadas, con 244 empresas (40,2%) que utilizan inteligencia artificial en sus soluciones y 43 (7%) que trabajan en tecnologías cuánticas aplicadas a la seguridad digital.
A pesar del crecimiento, la disponibilidad de profesionales especializados es un reto significativo. Actualmente, en Barcelona hay solo 3,53 profesionales disponibles por cada oferta de trabajo en ciberseguridad, lo que la convierte en una de las áreas más tensionadas del mercado laboral. Sin embargo, los salarios son atractivos, con un promedio de 64.100 euros anuales.
Para abordar esta demanda, Cataluña cuenta con 21 programas universitarios y 58 cursos de formación profesional en ciberseguridad. Además, la región se posiciona como la séptima en Europa en captación de proyectos de inversión extranjera en este sector, con 13 proyectos que han generado más de 250 millones de euros en inversión y más de 1.200 nuevos empleos.
El informe también destaca un aumento del 27,4% en los incidentes de seguridad de datos en 2025, con un total de 6.544 incidentes gestionados, lo que representa un 94% más que el año anterior. La mayoría de estos incidentes son atribuibles al error humano.
A nivel global, se prevé que la facturación en el sector de la ciberseguridad alcance los 265.000 millones de dólares en 2030, impulsada por la migración a la nube y el aumento de las amenazas cibernéticas.