Un reciente informe del Gabinete Económico de CCOO destaca que, desde 2019, el precio de compra de la vivienda ha aumentado un 53%, mientras que los márgenes de las entidades financieras han crecido un 93% y los de las constructoras un 90%. Este incremento en los márgenes empresariales, que ha sido del 66% en términos nominales, contrasta con la situación de los salarios, que apenas han conseguido recuperar el poder adquisitivo perdido durante la crisis inflacionista de 2022.
El informe, titulado "Márgenes empresariales, precios y salarios", analiza cómo las empresas han aprovechado las crisis inflacionistas para no solo mantener, sino también ampliar sus márgenes, trasladando parte de estos costes a las familias trabajadoras y consumidores. Según datos del Observatorio de Márgenes Empresariales, el resultado bruto de explotación de las empresas analizadas ha pasado de 207.000 millones de euros en 2019 a 342.000 millones en media anual hasta el segundo trimestre de 2026. Además, el margen empresarial sobre ventas ha aumentado del 11% al 12,8%.
La inflación se presenta como un conflicto distributivo, donde se decide quién soporta el aumento de los precios y quién se beneficia de él. Las guerras en Ucrania e Irán han incrementado los costes energéticos, pero las empresas con capacidad para fijar precios han exacerbado estos efectos, lo que ha llevado a una erosión del poder adquisitivo de las familias trabajadoras.
El informe también señala incrementos significativos en los márgenes empresariales en sectores esenciales. En el mercado de la vivienda, los márgenes de las entidades financieras han crecido un 93%, mientras que en el sector de los combustibles, estos se han multiplicado por cinco (+374%). En la alimentación, los márgenes han aumentado un 51%, mientras que los precios de los alimentos han subido un 39%.
Ante esta situación, CCOO ha convocado una huelga general para el próximo 11 de noviembre, exigiendo que el crecimiento económico y los beneficios empresariales se traduzcan en mejores salarios y precios más asequibles. La organización advierte que no es aceptable que las empresas amplíen sus márgenes a costa de las familias trabajadoras, y que la solución a la inflación no puede ser trasladar sus costes a los salarios.