El CD Tenerife se encuentra de luto tras el fallecimiento de Alberto Molina, el jugador que más partidos ha disputado con la camiseta blanquiazul. Molina Navarro, que dejó un récord de 413 encuentros oficiales, falleció a los 83 años, y la noticia de su muerte se conoció en la noche del pasado lunes.
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 7 de abril de 1943, Molina se formó en los filiales de la UD Las Palmas antes de unirse al CD Tenerife en 1963. Durante trece temporadas consecutivas, se convirtió en un pilar de la defensa del equipo, siendo capitán durante ocho de ellas. A lo largo de su carrera, jugó diez temporadas en Segunda División y tres en Tercera, aunque nunca llegó a disputar un partido en Primera División.
Con un total de 413 partidos oficiales, de los cuales 371 fueron de Liga, Molina mantiene la marca más alta del club. Toño Hernández le sigue en el ranking con 387 partidos, mientras que Aitor Sanz es el jugador en activo que más cerca ha estado de su récord.
La carrera de Molina estuvo marcada por una grave lesión de rodilla en noviembre de 1965, justo cuando estaba a punto de fichar por el Atlético de Madrid. A pesar de este contratiempo, continuó jugando ocho temporadas más con el CD Tenerife. Entre sus logros más destacados se encuentran el ascenso a Segunda División en 1971 y la histórica eliminación del Real Madrid en la Copa en 1976. Su último partido oficial se disputó el 9 de junio de ese año en La Romareda ante el Real Zaragoza.
El club rindió homenaje a Molina en agosto de 1976 con un partido ante la UD Las Palmas, donde recibió la Insignia de Oro y Brillantes, así como la Medalla de Oro al Mérito Deportivo. Con el tiempo, el CD Tenerife le otorgó el distintivo de «Leyenda Blanquiazul» y se publicó un libro sobre su vida titulado «El sueño de mi vida».
El pasado 8 de abril, un día después de cumplir 83 años, Alberto Molina fue homenajeado con la decoración de la Puerta 5 del Heliodoro Rodríguez López con su imagen, en un emotivo acto que contó con la presencia de su familia, directivos, exjugadores y representantes del club. Para el CD Tenerife y su afición, el nombre de Molina permanecerá ligado a la constancia, la deportividad y el compromiso con el escudo.