El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha expresado su agradecimiento a las confederaciones empresariales de España, Francia y Portugal por unirse en la defensa del estatus RUP en el nuevo Marco Financiero Plurianual de la UE. Este apoyo es crucial, según Clavijo, en un momento en que las negociaciones del presupuesto europeo para el periodo 2028-2034 están en marcha.
En una carta dirigida al presidente de la CEOE de Tenerife, Pedro Alfonso, Clavijo subraya que el posicionamiento conjunto de estas organizaciones es fundamental para defender en Bruselas la continuidad de los fondos específicos para el archipiélago. Esta misiva responde a una solicitud enviada por las patronales de los tres países a las autoridades europeas, pidiendo un tratamiento específico y diferenciado para las RUP en el nuevo marco financiero.
La carta de las organizaciones empresariales coincide con otra enviada por los líderes de España, Francia y Portugal a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y al presidente de Irlanda, Micheál Martin, quien preside actualmente el Consejo Europeo. En ella, se destaca la necesidad de asegurar una financiación suficiente y estable para las regiones ultraperiféricas, evitando que los recursos destinados a compensar sus desventajas estructurales se diluyan en instrumentos generales.
Las patronales también enfatizan la importancia de preservar y reforzar instrumentos como el POSEI y el Régimen Específico de Abastecimiento, así como de mantener un marco de ayudas de Estado adaptado a las particularidades de las RUP en los fondos de Cohesión. En este sentido, reconocen el papel estratégico del POSEI para la agricultura y la seguridad alimentaria de estas regiones, abogando por su continuidad con una financiación adecuada que contemple la inflación y los costes de producción.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, ha estado en Bruselas para reforzar la defensa de la continuidad y actualización del POSEI. Su intervención se produce justo antes del Consejo Europeo que debatirá la propuesta irlandesa, en un momento decisivo para las negociaciones, especialmente tras la reciente propuesta que plantea un presupuesto global un 8,69% inferior al inicialmente propuesto por la Comisión Europea.