El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su agradecimiento a los 1.300 efectivos movilizados para atender la catástrofe ferroviaria ocurrida en Urda, Toledo, que ha resultado en 69 fallecidos. Durante una comparecencia en Toledo, García-Page destacó la labor de los servicios de emergencias, incluyendo el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y otros operativos.
El presidente, acompañado por el jefe del Gobierno nacional, Pedro Sánchez, y el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, informó que 60 de los heridos ya han sido dados de alta, mientras que 50 permanecen hospitalizados en estado de preocupación. García-Page subrayó que hay una evolución favorable en cuatro de los quince pacientes en estado crítico.
En cuanto a los recursos desplegados, se han utilizado 150 medios terrestres, incluidos ambulancias y helicópteros, que realizaron hasta ocho transfusiones de sangre en vuelo. El presidente también hizo hincapié en la necesidad de un proceso riguroso para la identificación de las víctimas, que se encuentra bajo autoridad judicial.
Antes de concluir, García-Page envió un mensaje de ánimo a las familias afectadas por esta tragedia, que ha generado un profundo estado de shock en toda España.