Izquierda Unida ha manifestado su apoyo a la huelga general convocada para el 11 de noviembre, en la que se reivindicarán derechos fundamentales como la vivienda, los salarios y los servicios públicos. La formación política considera que es esencial garantizar una vida digna para la mayoría social.
Desde la organización se ha hecho un llamado a la movilización de los Sindicatos de Inquilinas, así como de movimientos sociales y organizaciones sindicales de clase. "Con el derecho a la vivienda, la sanidad, la educación y los cuidados no se juega", han afirmado desde Izquierda Unida.
Entre las demandas destacan:
- Aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en al menos un 7% y reducción de la jornada laboral.
- Prohibición de desahucios y control de la especulación inmobiliaria, garantizando por ley el derecho a la vivienda.
- Control de precios de bienes básicos y energía para proteger a las familias.
Izquierda Unida considera que estas medidas son justas, necesarias y viables. "Paremos los centros de trabajo, vaciemos las aulas y llenemos las calles hasta que el sentido común se convierta en ley", han concluido, instando a la movilización social frente a quienes priorizan sus beneficios sobre los derechos de la ciudadanía.