El Ayuntamiento de la Seu d’Urgell ha recibido los informes de diagnóstico del comercio y los servicios del centro histórico, elaborados por la consultora J3B3 ECONOMICS. Este estudio proporciona una visión detallada de la situación económica, social y comercial de esta emblemática área de la ciudad.
El trabajo combina investigación cuantitativa con la perspectiva de los agentes sociales y económicos, incluyendo seis entrevistas en profundidad, cuatro sesiones participativas y una encuesta al tejido comercial que ha recogido 60 respuestas. Además, se ha elaborado un inventario completo de locales a pie de calle, cartografía temática y un portal GIS que integra información territorial y comercial. Estas herramientas servirán como base técnica y jurídica para orientar las futuras actuaciones municipales de revitalización y ordenación de usos del núcleo antiguo.
Radiografía del eje comercial
Según el censo realizado en junio de 2026, el núcleo antiguo cuenta con 177 locales de planta baja, de los cuales 135 están activos y 42 vacíos, lo que representa una tasa de desocupación del 23,7%. El estudio revela un tejido comercial diverso, destacando los sectores de restauración y hostelería (23,1%), servicios personales (17,9%) y equipamiento para la persona (16,4%).
La desocupación de locales no es uniforme, concentrándose especialmente en los extremos del eje comercial, donde el tramo norte alcanza un 72% de locales vacíos, mientras que el tramo central mantiene una alta ocupación. Se observa también una elevada 'propiedad pasiva', ya que la mayoría de los locales vacíos no están en el mercado de alquiler o venta. Todos los negocios abiertos en los últimos cinco años lo han hecho en régimen de alquiler, lo que subraya la necesidad de movilizar el parque de locales desocupados para facilitar el relevo generacional y la incorporación de nueva actividad.
Condicionantes demográficos y marco legal
El informe también analiza el impacto de los factores demográficos y económicos sobre la demanda comercial de proximidad. A pesar de ser la capital comarcal con 13.009 habitantes y concentrar el 60% de la población de l’Alt Urgell, el centro histórico presenta la renta por persona más baja del municipio y un parque de viviendas antiguo que ha desplazado a parte de la población mayor hacia los ensanches.
El estudio destaca la necesidad de conectar mejor los grandes activos de la ciudad, como el Parque Olímpico del Segre, el patrimonio cultural y el mercado semanal, con la oferta comercial del centro. En cuanto a las herramientas de ordenación, se concluye que el Ayuntamiento cuenta con la cobertura legal necesaria para elaborar un Plan Especial Urbanístico o desarrollar ordenanzas municipales que regulen los usos en planta baja y protejan la continuidad del eje comercial, siempre en cumplimiento del marco normativo catalán y europeo sobre la libertad de establecimiento.
Los trabajos han sido desarrollados con el apoyo del Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Cataluña, a través de la Dirección General de Comercio.