El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha inaugurado la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, que se celebra los días 4 y 5 de noviembre, donde ha enfatizado la necesidad de construir una alianza "más fuerte, más ambiciosa y con mayor peso en el mundo" entre América Latina y Europa.
Durante su intervención en el Teatro Real, Sánchez ha defendido que, frente a quienes abogan por el aislamiento, es crucial reforzar la cooperación y defender conjuntamente la democracia, los derechos humanos, la paz y un orden internacional basado en reglas. "Una ley que sea la ley de todos, y no la ley del más fuerte", ha declarado.
El presidente ha reafirmado el compromiso de España de trabajar para acercar ambas regiones, invitando a los países latinoamericanos a intensificar sus relaciones con la Unión Europea. "Una Europa más abierta a América Latina y al Caribe, sin duda alguna va a ser una Europa más fuerte", ha añadido.
Con el lema "Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo", esta Cumbre cuenta con la participación de todos los países iberoamericanos, de los cuales trece estarán representados al más alto nivel. También han sido invitados el secretario general de la ONU, António Guterres, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera.
Sánchez ha tendido la mano para seguir construyendo puentes a través del Atlántico, resaltando que "no queremos un mundo de países cada vez más solos. Queremos un mundo de países cada vez más unidos". En este sentido, ha subrayado que la comunidad iberoamericana es el lugar ideal para comenzar a construir esa unión.